domingo, 12 de diciembre de 2010

Vida intensa la mia...

Así se titula este pequeño texto escrito por Kevin Batalla, miembro fundador de Kawabbonga!. Relata de una manera muy simple aquello que sentimos todos los que no podemos estar un solo día sin improvisar, sin lanzar una palabra al aire o sin pensar en soluciones que nos sacarian de una urgencia usando solo un aplauso.


Nací, crecí, crecieron mis primeros dientes, y luego los perdí, primeros pasos, caminé.
Muchas cosas pasaron en el medio, en tan solo 21 años.
Me enamoré, experimenté sensaciones nunca antes vividas, me comprometí y me hasta me casé.
Tuve mi casa y viví en la calle, robé y fui robado. Estuve preso, violé y fui violado.
Fui libre y millonario, viajé a distintas partes del mundo y hasta a otros planetas.
Tuve varios deja vú en diferentes tiempos. Tuve hijos y me los comí. Fui preso otra vez.
Trabajé de muchas cosas, camarero, empresario, abogado, stripper, paracaidista, doble de riesgo, policía, etcétera.
Fui humano, animal y mueble. Fui todo lo que siempre quise ser, y también lo que jamás sería.
Hice y dije lo que no se debe. Llegué a tener super poderes. Los perdí.
Envejecí y fui olvidado. Morí y resucité. Conocí el cielo y el infierno.
Reencarné.
Nací, crecí, crecieron mis primeros dientes...

Gracias a la Impro, esta corta vida fue lo más intensa posible.


Que sea IMPRO

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